El Gobierno aprueba un paquete de medidas para paliar el impacto de la crisis de Oriente Próximo en el campo
El Gobierno ha aprobado un conjunto de medidas extraordinarias dirigidas a mitigar las consecuencias económicas que el conflicto en Oriente Próximo está teniendo sobre el sector agrario. Bajo la denominación de “Escudo Agrario 2026”, el plan articula ayudas directas, incentivos fiscales y mecanismos de financiación para aliviar el incremento de costes que vienen soportando agricultores y ganaderos.
Entre las medidas más destacadas figura una partida de 500 millones de euros en ayudas para fertilizantes, con importes máximos de 22 euros por hectárea en secano y 55 euros por hectárea en regadío, estableciéndose un límite de 300 hectáreas por beneficiario, con prioridad para las superficies de regadío. La ayuda mínima será de 100 euros.
El plan incluye además una ayuda extraordinaria al gasóleo profesional agrario, fijada en 0,20 euros por litro del gasóleo adquirido hasta el 30 de junio de 2026, a través del sistema de devolución del impuesto sobre hidrocarburos.
En materia energética, el Gobierno contempla la reducción del IVA eléctrico al 10% para determinados suministros, así como una rebaja del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que pasa del 5,11% al 0,5% para costes operativos y de riego. A ello se suman deducciones en el IRPF vinculadas a actuaciones de mejora de la eficiencia energética y autoconsumo en viviendas.
Junto a estas medidas, el Ejecutivo activa una línea de 300 millones de euros en financiación, compuesta por 225 millones en créditos subvencionados y 75 millones en avales a través de SAECA, con el objetivo de facilitar liquidez a las explotaciones agrarias en un contexto de fuerte tensión sobre los costes de producción.
En cuanto al procedimiento para acceder a las ayudas, el sistema prevé una concesión de oficio por parte del FEGA, que publicará la relación de beneficiarios en sede electrónica. Posteriormente, los perceptores deberán formalizar la aceptación y declaración responsable dentro del plazo establecido. Asimismo, se establece un sistema de control de precios y facturación para evitar distorsiones o incrementos injustificados.
Entre los requisitos fijados por la norma figura la obligación de suscribir el seguro agrario correspondiente para poder resultar beneficiario de estas ayudas.
Desde Asaja-Huelva se valora que estas iniciativas pueden aportar un alivio parcial ante la grave situación que atraviesa el campo, aunque se considera imprescindible seguir reclamando medidas más ambiciosas, estables y adaptadas a la realidad del sector agrario onubense, especialmente en un escenario marcado por el alza de costes, la incertidumbre en los mercados y la pérdida continuada de rentabilidad de muchas explotaciones.
La organización agraria continuará analizando el alcance real de este paquete de medidas y trasladando a los agricultores y ganaderos toda la información necesaria sobre su aplicación práctica.