REDFORESTA Huelva 2026: Asaja-Huelva expone el impacto económico y de gestión de las plagas y enfermedades en montes privados
El responsable del Departamento de Medio Ambiente, Forestal y Caza de Asaja-Huelva, Vicente Domínguez Pérez (Ingeniero Técnico Forestal), intervino en REDFORESTA Huelva 2026 con la ponencia “Consecuencias económicas y de gestión en masas forestales de titularidad privada afectadas por plagas y enfermedades”, enmarcada en el Bloque 1 del seminario.
En su intervención, Domínguez situó el análisis en las masas forestales privadas más habituales, citando expresamente dehesa, alcornocales, castañares y eucaliptales.
La seca como problema estructural en Quercus y su gravedad en Huelva
El ponente centró una parte relevante de la exposición en la seca en Andalucía, señalando que “casi la totalidad” de los montes con presencia de Quercus se encuentran vegetando con dificultad y afectados por distintos agentes, destacando especialmente la zona más occidental (Andévalo onubense), con presencia de oomicetos que provocan pudrición de raíces: Phytophthora cinnamomi y Pythium spiculum (identificada para ASAJA desde hace muchos años como “¡Zona 0!”).
Asimismo, describió los principales agentes involucrados en la seca:
- Phytophthora cinnamomi, como agente causal más importante por extensión y gravedad, con especial dificultad de control por su persistencia en el suelo y amplio rango de huéspedes.
- Cerambícidos xilófagos (Cerambyx welensii, Prinobius germari y Cerambyx cerdo), por su efecto en la resistencia estructural del arbolado y su predisposición a roturas.
Datos aportados para Huelva: mortalidad y superficie afectada
Domínguez presentó cifras específicas para la provincia: según datos de Asaja-Huelva en colaboración con la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, se recoge la muerte de 457.556 encinas y alcornoques (hasta 2024) y más de 10.000 hectáreas afectadas en los últimos 10 años.
En términos de impacto en finca, destacó que en el Andévalo existen explotaciones que han perdido más del 70%–90% del arbolado, y que en la Sierra ya hay fincas que en 10 años han perdido en torno al 30%.
Vamos por detrás del problema y desgraciadamente, salvo milagro, salvo que todos los agentes implicados actuemos de manera conjunta para encontrar una solución urgente, habrá zonas de la Sierra que acaben como el Andévalo.
Consecuencias económicas: pérdida de rentabilidad y cambios en la gestión de las explotaciones
En el plano económico, Vicente Domínguez subrayó que las plagas y enfermedades en montes privados están teniendo un impacto directo sobre la rentabilidad de las explotaciones, al reducir la productividad de las masas forestales y obligar a replantear la gestión y, en algunos casos, el modelo productivo.
En relación con la dehesa, explicó que el debilitamiento y la mortalidad del arbolado afectan de forma especialmente sensible a la capacidad de producción de bellota, lo que se traduce en descensos en la carga ganadera admisible en montanera y, por tanto, en mermas económicas asociadas al aprovechamiento del ibérico de bellota, tomando como marco de referencia la normativa de calidad aplicable al sector.
Asimismo, indicó que esta pérdida de capacidad productiva puede conducir a ajustes estructurales en las fincas (cambios de orientación, reducción de aprovechamientos tradicionales o búsqueda de alternativas), al tiempo que incrementa la presión sobre la gestión (costes, incertidumbre y necesidad de actuaciones), en un contexto en el que el problema sanitario se mantiene en el tiempo.
Los investigadores nos piden tiempo para cumplir con los requisitos legales de sus procesos y líneas actuales de investigación, pero precisamente eso es lo que no tenemos, tiempo. Llevamos tarde más de 20 años.
Corcho: efectos en producción por seca y cerambyx
En dehesas con aprovechamiento corchero, Domínguez indicó que, según conversaciones mantenidas con técnicos de Amorim Cork, principal corchera mundial, dependiendo de la zona y la afección, se puede decir que por campaña, en torno al 10% de la producción sufre “quiebras”, si descontamos las pérdidas lógicas de mortandad del arbolado por vejez, como mínimo el 8% de las pérdidas son atribuibles a la seca y a los Cerambícidos.
Castañar onubense: problemas sanitarios y comerciales
La presentación también abordó el castañar en Huelva, señalando como principal problema sanitario la tinta o seca causada por Phytophthora cinnamomi, con referencia a pérdidas sistemáticas, ritmos elevados de pérdida de arboleda y una estimación de más de 500 ha afectadas en 10 años, “todas dentro del PNSAPA”, además de advertir que no existe un sistema de monitorización que lo vigile.
Desde el punto de vista comercial, se subrayó el impacto de los carpófagos (insectos del fruto), con pérdidas económicas estimadas entre 1 y 3 millones de euros por campaña y afecciones que pueden alcanzar el 50% de la cosecha, destacando Cydia splendana (80% del agusanado) y Curculio elephas.
Asimismo, se recogieron propuestas atribuidas a la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar, de la que ASAJA – HUELVA forma parte, como sistemas de monitorización, incorporación del castañar a la RAIF, ayudas para recuperar ganadería extensiva, y permitir el control con productos convencionales como en otras regiones.
Eucaliptal: sanidad forestal como problema económico
En el bloque dedicado a eucaliptales, la ponencia presentó el eucalipto como recurso económico estratégico y aportó cifras agregadas para la Península Ibérica, incluyendo estimaciones de pérdidas económicas anuales y el papel del Gonipterus platensis como principal amenaza económica. Los datos fueron facilitados por ENCE, socio de ASAJA-HUELVA.
La intervención concluyó con una idea fuerza explícita en sus diapositivas: “las masas forestales no entienden de burocracia”.